La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresa su solidaridad con el Pueblo Boliviano, ante la grave crisis social y política que ha dejado un saldo provisional de más de 60 muertos y centenares de heridos y detenidos.
Luego de cuatro semanas de movilizaciones sociales en diversas zonas del país, de los esfuerzos de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, de la Iglesia Católica, Iglesias Ecuménicas, por propiciar un diálogo entre el Gobierno Boliviano y los actores sociales movilizados, se nota una ausencia de voluntad del Gobierno para propiciar la negociación frente a las demandas sociales la cual ha producido la radicalización de las medidas y la ampliación de los sectores movilizados en todo el país.
El incremento del uso desproporcionado de la fuerza por parte de las FFAA y Policiales para mantener el orden interno ha generado el aumento significativo de las víctimas, consecuencia de una represión indiscriminada, especialmente en las zonas del Alto y Warista. Por ello el vicepresidente boliviano Carlos Meza ha denunciado estas masacres y se ha distanciado del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Debemos rechazar las insinuaciones del cuestionado Presidente Sánchez de Lozada de pretender vincular la demanda social a “que se busca sabotear la democracia y que probablemente estén conectados a innominados grupos terroristas”.
Como lo han sugerido diversos foros intergubernamentales, el diálogo, la solución pacífica y constitucional es el camino que deben transitar nuestros hermanos bolivianos.
Lima, 17/10/2003
