Pronunciamiento de la CNDDHH ante el Mensaje Presidencial sobre el Informe Final de la Comisión de la Verdad
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos rinde homenaje a todos los peruanos y peruanas que fueron víctimas directas e indirectas de la violencia que sacudió el país. A ellas dedicamos nuestra labor. Además reiteramos nuestro respaldo a la labor realizada por la Comisión de la Verdad y Reconciliación y al Informe Final.
El largo camino a la reconciliación ha empezado y el Informe Final es un punto de partida imprescindible y legítimo, por ello reafirmamos nuestro compromiso con vigilar y acompañar el cumplimiento de sus recomendaciones, esta es nuestra apuesta en el proceso de verdad, justicia y reparación.
Valoramos que el Presidente de la República, Alejandro Toledo, haya realizado uno de los gestos de reparación simbólica más importantes y esperados por el país, pidiendo perdón a todos los que sufrieron los efectos de la violencia.
Como lo señaló el Presidente no hay duda de que Sendero Luminoso fue el principal responsable de la violencia. Sin embargo no compartimos su apreciación de que los crímenes de lesa humanidad atribuidos a las Fuerzas Armadas sean sólo excesos lamentables. Estos se cometieron de forma sistemática y/o generalizada en determinadas zonas geográficas y en específicos periodos de tiempo. Fueron consecuencias de decisiones institucionales, basadas en doctrinas de seguridad nacional, que buscaron dar respuesta a la violencia, y como se vio en Chile, Argentina y Guatemala, no hicieron más que violentar los derechos fundamentales de miles de personas.
Hay que recordar que los escuadrones de la muerte que ejecutaron operaciones encubiertas actuaron durante todo el conflicto y no sólo durante el gobierno del prófugo Alberto Fujimori.
La reconciliación parte de la verdad y el Informe Final señala responsabilidades en las Fuerzas Armadas, Policiales, y la clase política; estas no deben quedar impunes. El Perú necesita de reformas institucionales y de lucha contra la impunidad.
Respaldamos el compromiso del Presidente de rechazar la impunidad y apoyar al sistema de administración de justicia el que tendrá que investigar y sancionar a quienes violaron los derechos humanos, respetando la Ley y el debido proceso. Para esto es necesario otorgar los recursos financieros requeridos, la justicia no puede esperar. Asimismo hay que continuar la implementación del Plan Nacional de Exhumaciones con el que se responderá al reclamo de los familiares de los desaparecidos.
Hay que resaltar que entre los anuncios hechos se encuentran, el continuar con la identificación de las víctimas, la que deberá ser desarrollada con el concurso de la Defensoría del Pueblo, los gobiernos locales y regionales, y la sociedad civil; así como la inclusión del Informe Final dentro del programa educativo.
Sobre la reparación a las víctimas insistimos en que ésta es una obligación del Estado y debe ser integral para resarcir el daño sufrido por miles de ciudadanos, restituyendo sus derechos. La reparación debe ser simbólica, material, individual y colectiva. Las políticas publicas sobre reparaciones se deben elaborar y desarrollar teniendo como base lo recomendado por la CVR en el Plan Integral de Reparaciones. Y el Plan de Paz y Desarrollo debe dar atención a todas las regiones que se vieron afectadas por el conflicto.
Esperamos la inmediata instalación de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel con la participación de gobiernos regionales y locales, a la que se deben incorporar representantes de la sociedad civil y de los afectados.
Finalmente es importante resaltar la reflexión del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Hugo Sivina, sobre el papel de la judicatura durante el conflicto. Ha pedido perdón al país y este es un buen síntoma de las posibilidades de reencuentro entre los peruanos.
