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Comunicados 2005

 
COORDINADORA NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS
RESPALDA “MARCHA POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA” EN HUÁNUCO
 
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos se solidariza y respalda el acto firme y valeroso de las autoridades y ciudadanos huanuqueños contra todo acto de violencia y a favor de la paz y respeto a la vida, como principio fundamental de los derechos humanos, que se realizó hoy a las diez de la mañana en la ciudad de José Crespo y Castillo, en el departamento de Huánuco.
 
La movilización se realizó para condenar el ataque que una columna senderista perpetró contra una patrulla policial este martes último, dejando como saldo lamentable la muerte de ocho policías de la Comisaría de Aucayacu. “Hemos vivido 20 años de guerra interna y el pueblo no quiere más violencia en el Alto Huallaga”, dijo el alcalde Fortunato Contreras.
 
Dicha marcha es una rápida respuesta ciudadana y de las autoridades del distrito de José crespo y Castillo encabezados por el Alcalde Fortunato Contreras Bravo, el Director Ejecutivo de la Comisión de Derechos Humanos del Alto Huallaga – CODHAH, organismo miembro de la Coordinadora Nacional del Derechos Humanos, Lic. Segundo Jara;  el Fiscal Provincial Marino Evaristo Lorenzo y el Gobernador José Maíz Beraum y miembros de instituciones públicas y privadas, quienes se reunieron ayer miércoles en el salón de sesiones de la municipalidad distrital, para tomar acciones inmediatas de rechazo frente al atentado realizado.
 
Asimismo, frente a las declaratoria de estado de emergencia, manifestamos que si bien el estado tiene la obligación de tomar medidas conducentes al logro de la pacificación, esta decisión debe conllevar el firme compromiso de respetar escrupulosamente los derechos humanos de las poblaciones de las zonas objeto de la medida.
 
Le tomamos la palabra al Presidente de la República, respecto a la atención que brindará a las urgentes necesidades de estas poblaciones, donde aún subsisten huestes terroristas.
 
La CNDDHH mantiene una posición de condena a todo tipo de violencia que perjudique la paz y perjudique la vida e integridad de los peruanos. Por ello se aúna a este llamado de no dejarse amedrentar por estos hechos, que sólo traen consecuencias nefastas como las ya vividas en las décadas pasadas y que de ningún modo pueden volver a repetirse.
 
 
Lima, 22/12/2005